Gestión del Riesgo (Risk Management) |
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Riesgo
RIESGO es la posibilidad de pérdida. Es
decir, si tenemos algún valor y existe la posibilidad de una
caída del precio, estamos en situación de riesgo. El
valor no es el riesgo y tampoco la pérdida. La
posibilidad de pérdida es el riesgo. Mientras mantengamos la
posición, estamos en riesgo. La única manera de controlar
el riesgo
es comprar o vender el valor. El riesgo es básicamente
inevitable a la hora de tener valores esperando
obtener un beneficio y lo mejor que podemos hacer es gestionarlo.
Gestión del Riesgo
Gestionar es dirigir y controlar. La gestión
del riesgo es dirigir y controlar la posibilidad de pérdida. Las actividades de un gestor del riesgo son
medirlo e incrementarlo o reducirlo comprando o vendiendo el valor.
El Ejemplo del Cara o Cruz
Supongamos que tenemos una moneda que podemos lanzar y que sale cara o
cruz con la misma probabilidad. El ejemplo de la moneda al aire ayuda a
presentar los conceptos de la gestión del riesgo.
La PROBABILIDAD de un suceso es la relación existente entre el
número de veces que aparece un suceso y el número total
de veces que se realiza un experimento. Así, sí la
moneda sale cara, 50 veces de 100, entonces la probabilidad de salir cara es de 50%.
Nótese que la probabilidad oscila entre cero
(0 = 0% = imposible) y uno (1 = 100% = cierto).
Supongamos que las reglas de juego son las siguientes: (1) empezamos con 1.000 dólares, (2)
apostamos a que sale cara siempre, (3) podemos apostar cualquier cantidad que nos quede, (4) si
sale cruz perdemos nuestra apuesta, (5) si sale cara ganamos el doble de lo que
apostamos y (6) la moneda es imparcial y la probabilidad de que salga cara es el
50%. Este juego es similar a algunos métodos de especulación.
En este caso, nuestra SUERTE es igual a la probabilidad de ganar, o 50%. Tendremos suerte el 50% de las veces.
Nuestra PREMIO es de 2 a 1 pues ganamos 2 dólares por cada dólar que apostamos.
Nuestro RIESGO es la cantidad de dinero que apostamos, y por tanto ponemos en riesgo en cada lanzamiento. En
este ejemplo, nuestra suerte y premio son constantes y sólo nuestra apuesta puede cambiar.
En juegos más complicados, como en la especulación con
valores en el mundo real, la suerte y el premio pueden cambiar con las
condiciones del mercado. Parece que los
traders emplean una suma considerable de tiempo y esfuerzo intentando
cambiar su suerte y su premio, generalmente sin provecho, pues no está
en su mano cambiarlos. El riesgo es el único
parámetro que un gestor del riesgo puede cambiar para controlar
el riesgo. Podemos modelizar juegos
más complicados con
una matriz de suertes y premios, para la gama de posibles
resultados. Ver Figura 1.
Figura 1: Matriz Suerte-Premio, mostrando 6 resultados
Volvamos ahora a nuestro ejemplo de la moneda, pues tiene la dimensión
suficiente para ilustrar muchos de los conceptos de la gestión del riesgo.
Consideramos ejemplos más complicados
después.
Apuesta Óptima
En nuestro ejemplo de la moneda, tenemos una suerte constante del 50%, un
premio constante de 2 a 1 y siempre apostamos a que sale cara. Para
encontrar una estrategia del gestión del
riesgo, tenemos que encontrar una manera de gestionar la apuesta.
Se trata de un problema similar al que se
enfrenta un gestor (del riesgo) a la hora de operar con sus
valores. Los buenos gestores se dan cuenta que no
pueden hacer mucho para mejorar la suerte y el premio y que el problema
fundamental está en determinar cuánto apostar en el
valor. Empezamos nuestro juego con 1.000 dólares.
Impulsos y Sistemas
Una
manera de determinar el tamaño de la apuesta es por
INSTINTO. Podemos tener una corazonada y apostar 100
dólares.
Aunque
apostar basándose en impulsos es muy popular y probablemente
suponga una
proporción enorme del total de apuestas en el mundo real,
presenta numerosos
problemas: las apuestas exigen la
atención permanente de un operador para tener corazonadas y
traducirlas en
apuestas y es muy probable que estas se basen tanto en el estado de
ánimo y los
sentimientos como en la ciencia.
Para
mejorar este enfoque de apuestas basadas en el instinto, se nos puede
ocurrir
un SISTEMA de apuestas. Un sistema es un
método lógico que define una serie de apuestas.
Las ventajas de un sistema de apuestas son (1) no necesitamos un
operador, (2) la apuesta es predecible, consistente y recurrente y, muy
importante, (3) podemos desarrollar una simulación
histórica, en el ordenador,
para OPTIMIZAR el sistema de apuestas.
A pesar
de la casi unánime consideración de que un sistema ofrece
ventajas claras sobre
el instinto, muy pocos gestores (del riesgo) definen su propio riesgo
de manera
tan simple que pueda ser contrastado por un ordenador.
Nuestro
juego de la moneda, es sin embargo bastante simple y podemos dar con
varios
sistemas de apuestas para el mismo.
Además, podemos examinar nuestros sistemas y optimizar los
parámetros
del sistema para dar con una buena gestión del riesgo.
Apuesta Fija y Apuesta Porcentual
Nuestro
sistema de apuestas debe definir la apuesta.
Una manera de definir la apuesta es hacer que esta sea siempre la misma
cantidad fija, digamos 10 dólares, sin importar cuanto ganamos o
perdemos. Este sistema es de APUESTA FIJA. En este caso,
como en cualquier sistema de
apuesta fija en general, nuestro CAPITAL de 1.000 dólares puede
incrementar o
disminuir hasta el punto donde la apuesta fija de 10 dólares se
vuelve
proporcionalmente muy grande o pequeña dejando de ser una buena
apuesta.
Para
remediar este problema en el que la proporción entre el capital
y la apuesta
fija se pierde, podríamos definir la apuesta como un porcentaje
de nuestro
capital. Una apuesta porcentual del 1%,
sobre nuestro capital original de 1.000 dólares, nos
conduciría también a una apuesta de 10
dólares. Sin embargo, esta vez, cuando
nuestro capital sube o baja, nuestra apuesta porcentual se mantiene en
proporción
a dicho capital.
Una
característica interesante de la apuesta porcentual es que como
la apuesta se
mantiene proporcional al capital es teóricamente imposible
quebrar en su
totalidad así que el riesgo oficial de ruina total es
cero. En la práctica, sin embargo, la desaparición
de una empresa tiene más que ver con el psicológico PUNTO
DE RENDICIÓN; ver más
abajo.
Simulaciones
Para
poder examinar nuestro sistema de apuestas, podemos SIMULAR con un
historial de
resultados. Supongamos que lanzamos la
moneda diez veces y obtenemos 5 caras y 5 cruces. Podemos ordenar
la simulación en una tabla
como la de la figura 2.
Figura 2: Simulación de Sistemas de Apuesta Fija y Porcentual
Nótese
que los dos sistemas ganan 20 dólares (dos veces la apuesta) en
el primer
lanzamiento al salir cara. En el segundo
lanzamiento, el sistema de apuesta fija pierde 10 dólares
mientras que el
porcentual pierde el 1% de 1.020 dólares o 10.20 dólares,
dejando el capital en
1.009,80 dólares.
Los
resultados de los dos sistemas son aproximadamente iguales. Sin
embargo, con el tiempo, el sistema de
apuesta porcentual crece exponencialmente y sobrepasa el sistema de
apuesta
fija que crece linealmente. Nótese
también que los resultados dependen del número de caras y
cruces y nada en
absoluto del orden en el que se producen esas caras y cruces. El
lector puede verificar este resultado
mediante simulación con hoja de cálculo.
Piramidar y Martingale
En el caso de un proceso aleatorio, como lanzar una
moneda, se dan rachas de caras y cruces, pues sería altamente
improbable que se
produjera una alternancia ordenada de caras y cruces. No hay, sin
embargo,
manera de explotar este fenómeno, que es, aleatorio en si
mismo. En procesos que no dependen del azar, como
las tendencias seculares en los precios de los acciones, piramidar y
otras
técnicas tendenciales de especulación pueden ser
efectivas.
Piramidar
es un método para incrementar la posición a medida que se
vuelve rentable. Si
bien esta técnica puede ser una forma útil para lograr un
tamaño de posición
óptimo, el piramidar por encima de un dicho tamaño
óptimo es invitar a una
catástrofe por sobre exposición. En general, ese jugueteo
de ejecuciones es
mucho menos importante que seguir el sistema.
De hecho, puede dar lugar a nuevas interpretaciones de las
señales de
trading, a corazonadas y a debilitar la estructura que ayuda a seguir
el
sistema.
El
sistema de Martingale es un método por el que se dobla la
posición en las
apuestas con pérdidas. Si la apuesta
doblada incurre de nuevo en pérdidas, se vuelve a incrementar la
posición por
dos y así sucesivamente. Este método es
como tratar de recoger monedas al paso de una apisonadora (o matar
moscas a
cañonazos). Al final, una racha de pérdidas reduce la
cuenta.
Optimización - Usando Simulación
Seleccionado
el sistema de apuestas, digamos el de apuesta fija, podemos optimizar
el
sistema para encontrar los PARAMETROS
que generan el mejor VALOR ESPERADO. En el juego de la moneda,
nuestro único
parámetro es la apuesta fija. De nuevo,
podemos obtener nuestras respuestas mediante simulación.
Ver figuras 3 y 4.
Nota: El
ejemplo de la moneda intenta ilustrar algunos de los elementos del
riesgo, y
sus interrelaciones. Es especialmente pertinente para casos que pagan
una
premio de 2 a
1 con un 50% de probabilidad de conseguir tanto cara como cruz y donde
se dan
igual número de caras y cruces. No tiene
en cuenta el caso en el que el número de caras y cruces no son
iguales o en el
que las caras y cruces se alinean produciendo rachas ganadoras o
perdedoras. Este ejemplo no sugiere
ningún parámetro específico de riesgo para
especular en los mercados.
Figura 3: Simulación del Capital para un Sistema de Apuesta Fija
Apostando
0% no hay cambio en el capital. Apostando
el 5% de 1.000 dólares, 50 dólares, y doblando dicho
importe en el primer
lanzamiento, tenemos un valor esperado de 1.100 dólares (ver
sombreado en
gris). Entonces nuestra segunda apuesta
del 5% de 1.100 dólares, 55 dólares, que perdemos nos
hace quedarnos con 1.045
dólares. Nótese que conseguimos el mejor
resultado con un tamaño de apuesta del 25% (ver sombreado rosa).
Nótese también
que dicho parámetro es evidente después de un sólo
ciclo cara-cruz (dos lanzamientos). Esto nos permite simplificar
el problema de
búsqueda del parámetro óptimo examinando
sólo un ciclo cara-cruz.
Figura 4: Valor Esperado (Capital Final), tras diez lanzamientos, por apuesta,
siendo esta fija, con un premio de 2 a 1,
representando las columnas primera y última de la figura 3.
Nótese
que el valor esperado del sistema sube de 1.000 dólares
incrementando el
tamaño de la apuesta hasta un valor máximo de 1.800
dólares con una apuesta del
25%. A partir de ahí, incrementando el
tamaño de la apuesta, las ganancias caen.
Esta curva refleja dos principios fundamentales de la gestión
del
riesgo: (1) La Regla
del Trader Tímido: Si no apuestas mucho, no ganas mucho, y (2)
La Regla del Trader Osado: Si apuestas
demasiado, quiebras. En carteras que
mantienen varias posiciones y apuestas, se denomina calor al riesgo
total de la cartera.
Obsérvese que el gráfico representa la relación
Valor Esperado / Tamaño de la
apuesta para un juego con premio 2 a 1. Para un
gráfico con esta relación para varios premios,
véase la figura 8.
Optimización - Usando Cálculo
Como nuestro juego de la moneda es relativamente sencillo, podemos
encontrar el porcentaje de apuesta óptima usando
cálculo. Como sabemos que el mejor sistema es evidente
después de un ciclo cara-cruz único, podemos simplificar
el problema resolviendo sólo uno de los pares cara-cruz.
La apuesta después de un par de lanzamientos:
S = (1 + b*P) * (1 - b) * S0
S – La apuesta después de un par de lanzamientos.
b – La apuesta porcentual
P – El premio siendo este de 2 a 1
S0 - La apuesta antes del par de lanzamientos:
(1 + b*P) – el efecto del lanzamiento ganador
(1 - b) – el efecto del lanzamiento perdedor
La rentabilidad efectiva, R, de un par de lanzamientos es:
R = S / S0
R = (1 + bP) * (1 - b)
R = 1 - b + bP - b2P
R = 1 + b(P-1) - b2P
Nótese como para valores pequeños de b, R se incrementa
con b(P-1) y como para grandes valores de b, R disminuye con b2P. Estas
son las fórmulas matemáticas de las reglas del trader
tímido y osado.
Podemos dibujar R frente a b para obtener un gráfico similar al
que conseguimos con la simulación y simplemente elegir el punto
máximo por observación. También podemos
darnos cuenta que en el máximo, la pendiente es cero, por o que
podemos también calcular el máximo asignando a la
pendiente un valor de cero.
Pendiente = dR/db = (P-1) - 2bP = 0, por lo que:
b = (P-1)/2P , y, para P = 2:1,
b = (2 - 1)/(2 * 2) = 0.25
Siendo entonces la apuesta optima, como antes, del 25% del capital.
Optimización - Usando la Formula de Kelly
El artículo primordial de J. L. Nelly, "Una Nueva
Interpretación de la Tasa de Información", 1956, examina
formas para enviar datos por líneas telefónicas. Una
parte de su trabajo, La Fórmula de Kelly, también se usa
en la especulación, para optimizar el tamaño de la apuesta:
Figura 5: La Formula de Kelly
Nótese que los valores de W y R son medias de largo plazo, por
lo que con el paso del tiempo, K apenas cambia.
Algunas Relaciones Gráficas entre la Suerte, el Premio y la Apuesta Óptima Porcentual
La Apuesta Óptima Porcentual Aumenta con la Suerte y el Premio.
Figura 6: La Apuesta Óptima Porcentual se incrementa linealmente con la suerte, asintóticamente al premio
El gráfico muestra la apuesta óptima porcentual para distintos
valores de suerte (Y) y recompensa (X). La apuesta óptima
porcentual aumenta al incrementar el premio. Para premios muy
elevados, la apuesta óptima es igual a la suerte. Por
ejemplo, para un premio de 5 a 1 para un juego equiponderado como el de
la moneda, la apuesta óptima es aproximadamente el 50% del
capital.
El Valor Esperado del Proceso con la Apuesta Óptima Porcentual
Figura 7: El valor esperado óptimo aumenta con el premio y la suerte
Este gráfico muestra el valor esperado óptimo para varios
valores de suerte y premio, y una apuesta óptima porcentual
dada. Cuento mayor sea la recompensa (X: de 1 a 1 a 5 a 1) y
mayor sea la suerte (Y: de 0.20 a 0.7), mayor el valor esperado.
Por ejemplo, el mayor valor esperado se da para un nivel de aciertos
del 70% con un premio que paga 5 a 1. El menor valor esperado es
para una moneda que paga un premio de 1 a 1.
Dando con la Apuesta Óptima Porcentual a partir del Tamaño de la Apuesta y el Premio
Figura 8: Para premios elevados, la apuesta óptima porcentual se aproxima a la suerte
Este gráfico muestra el valor esperado para un juego
equiponderado, como el de la moneda, para varios tamaños de
apuesta y premios. El valor esperado tiene una apuesta
óptima porcentual para cada nivel de premio. En este caso,
la apuesta óptima porcentual para un premio que paga de 1.5 a 1
es del 15%; pagando un premio de 2 a 1 la apuesta optima esta en torno
al 25%; para 5 a 1, la apuesta optima esta en torno al 45%.
Nota: La figura 4 es la sección de la figura 8 para un premio
que paga de 2 a 1.
Distribuciones No Equiponderadas y Recompensas Elevadas
Hasta ahora, vemos la gestión del riesgo bajo la
suposición que, en el largo plazo, las caras y las cruces para
una moneda no trucada se equipararán. Sin embargo,
ocasionalmente, se da una racha de ganancias. Si la recompensa es
superior que 2 a 1, el valor esperado, en estas circunstancias, alcanza
su máximo apostando la totalidad del capital disponible.
Por ejemplo, para una recompensa de 3 a 1, cada lanzamiento genera un
valor esperado de 3/2. Por tanto, el valor esperado para diez
lanzamientos es 1.000 x (1.5)10 o unos 57.665 dólares. Se
supera así, por mucho, el valor esperado de 4.200 dólares
generado al optimizar el juego con una recompensa de 3 a 1 con una
apuesta del 35% del capital, bajo el supuesto de una
distribución ponderada de caras y cruces.
Estrategias Casi Mortales
Apostar la totalidad del capital disponible es, por naturaleza, casi
con seguridad una estrategia mortal. Como la posibilidad de sobrevivir,
en el juego de la moneda es igual a (0,5)N, donde N es el número
de lanzamientos, después de diez lanzamientos, la posibilidad de
sobrevivir es de (0,5)10, o casi de una entre mil. Como la
mayoría de traders no quieren quebrar, no están
dispuestos a adoptar dicha estrategia. Sin embargo, el valor
esperado del proceso es muy atractivo, por lo que esperamos encontrar
la utilización del sistema en casos donde la muerte no implica
más que la pérdida de los activos.
Por ejemplo, un general, al mando de soldados prescindibles,
podría buscar optimizar si estrategia global enviándolos
al frente con instrucciones de realizar una carga total, sin
preocuparse de la seguridad personal de los mismos. Aunque el general
puede esperar perder gran parte de su ejército con esta
táctica, las probabilidades indican que uno o dos de estos
hombres podrían ser capaces de alcanzar el objetivo y por tanto
maximizar el valor esperado total de la operación.
De la misma manera, un gestor podría dividir su capital en
varias cuentas. Podría entonces arriesgar el 100% de cada
una de ellas, pensando que si bien podría perder muchas de
ellas, unas pocas podrían ganar lo suficiente para que el valor
esperado global se maximizara. Esto, el principio de la
DIVERSIFICACIÓN, funciona cuando las recompensas individuales
son altas.
Diversificación
La diversificación es una estrategia que distribuye inversiones
entre distintos activos para limitar las pérdidas en el caso de
caída de uno de ellos en particular. La estrategia cuenta con
que el activo medio tiene un valor esperado positivo. La
diversificación también ofrece algún beneficio
psicológico frente a la especulación en un único
instrumento pues parte de la variación de corto plazo en un
instrumento puede compensar la de otro y producir un alisamiento en la
volatilidad de corto plazo de la cartera.
El Punto de Rendición (Uncle Point)
En una cartera diversificada, los instrumentos individuales contribuyen
al resultado global. El desempeño del fondo se convierte
entonces en el foco de atención, para el gestor y los clientes
del fondo. Su comportamiento, pasa a ser objeto de los mismos
sentimientos, actitudes y enfoques de gestión que los inversores
aplican a valores individuales.
Uno de las más importantes, y quizás menos conocidas,
dimensiones de la gestión de instituciones de inversión
colectiva es el PUNTO DE RENDICIÓN o pérdida extrema que
provoca una merma de confianza de los inversores o del gestor del
fondo. Si cualquiera, inversor o gestor, se desmoraliza y se
retira, entonces el fondo muere. Como las circunstancias que
rodean al punto de rendición son generalmente descorazonadoras,
parece que recibe, desafortunadamente, poca atención documental.
En el momento inicial de suscripción del fondo, el Punto de
Rendición apenas recibe mención, más allá
de la oscura notificación incluida en la documentación
legal. Esto es desafortunado, pues un desentendimiento sobre el
Punto de Rendición entre inversores y gestores puede conducir a
que uno u otro se rinda, justo cuando lo que más necesita el
otro es consuelo y consolidación del compromiso.
En momentos de tensión, los inversores y gestores no se ocupan
de oscuros acuerdos legales, se dejan llevar por sus instintos
viscerales. Esto es particularmente importante cuando la
especulación es de alto rendimiento y volatilidad donde las
pérdidas extremas son un aspecto frecuente del negocio.
Sin un acuerdo explícito sobre el Punto de Rendición, los
gestores deben normalmente asumir, que el Punto de Rendición
está bastante cerca y tratan de mantener baja la volatilidad.
Como hemos visto más arriba, los sistemas seguros, de baja
volatilidad, raramente proporcionan las rentabilidades más
altas. Con todo, las presiones y tensiones por las expectativas
omitidas de baja volatilidad y rentabilidad generan una demanda de
medidas para detectar y penalizar la volatilidad.
Midiendo la Volatilidad de la Cartera
Sharpe, Valor en Riesgo, Ratio del Lago y Pruebas de Tensión
En una cartera diversificada, sus componentes individuales se fusionan
y forman parte del resultado global. Los gestores de cartera
recurren a sistemas de medición para establecer el
comportamiento del fondo en su conjunto como el Ratio de Sharpe, el
Valor en Riesgo, el Ratio del Lago y las Pruebas de Tensión.
En 1966, William Sharpe, crea su "ratio recompensa-variabilidad". Con
el tiempo pasa a ser conocido como Ratio de Sharpe. Este ratio
proporciona una forma de comparar instrumentos con distintas
rentabilidades y volatilidades, ajustando el comportamiento por la
volatilidad.
S = media(d)/desviación estándar(d), Ratio de Sharpe donde
d = Rf - Rb ... Rentabilidad diferencial, y donde
Rf – Rentabilidad del fondo
Rb – Rentabilidad del índice de referencia
Aparecen con el tiempo varias variaciones del Ratio de Sharpe. Uno de
los desarrollos deja fuera el índice de referencia (le asigna un
valor de cero). Otro, básicamente el cuadrado del Ratio de
Sharpe, se refiere a la varianza de los resultados en vez de a la
desviación típica. Una de las consideraciones
cuando se usa el Ratio de Sharpe es que no distingue entre la
volatilidad a favor y en contra, con lo que los sistemas de alta
rentabilidad y apalancamiento que buscan volatilidad a favor no
obtienen una valoración favorable.
El Valor en Riesgo (Value at Risk o VaR por sus siglas en
Inglés) es otra forma popular actual de determinar el riesgo de
cartera. Normalmente, mide la pérdida máxima
porcentual que se puede dar durante un periodo de tiempo con una
probabilidad del 95%. Los inconvenientes del uso del VaR son (1) los
cálculos históricos sólo pueden proporcionar una
aproximación de la volatilidad futura y (2) existe
todavía un 5% de probabilidad de que la pérdida
máxima superará la esperada. Como los problemas
más severos de estas pérdidas extremas (pérdida de
confianza de inversores y gestores) ocurren durante estas situaciones
atípicas, el VaR realmente no trata o predice los mismos
escenarios que aparenta remediar.
Una forma sencilla para supervisar cuentas de alta volatilidad,
empleada por este autor, es el Ratio del Lago (Lake Ratio). Si representamos
el desempeño durante el tiempo en un gráfico, con picos y
valles, podemos visualizar la lluvia cayendo sobre parte de la
montaña, llenando los valles. Esto provoca una serie de lagos
entre los picos. En el caso de que la cartera no este en un
máximo histórico, podemos montar también una presa
desde dichos máximos hasta el margen derecho para recoger todo
el agua caída en el periodo en un pantano. El volumen total de
agua representa el producto integral de la magnitud de la
pérdida extrema y de su duración.
Si dividimos el volumen total de agua por el volumen de tierra que
tiene debajo, obtenemos el Ratio del Lago. La tasa de
Rentabilidad entre el Ratio del Lago proporciona otra medida de
volatilidad-rentabilidad.
Figura 9: Ratio del Lago = Azul/Amarillo
Consiguiendo una medida de la volatilidad mediante observación
Pruebas de Tensión (Stress Testing)
Las Pruebas de Tensión son un proceso por el que se expone al
modelo de especulación y al sistema de gestión del riesgo
a simulación, observando el comportamiento histórico, con
especial atención a las pérdidas extremas. La dificultad
de este enfoque, es que pocos gestores del riesgo tienen un modelo
claro de sus sistemas, así que muy pocos pueden traducir sus
sistemas de especulación concretos en lenguaje de
programación. Cuando esto es posible, sin embargo,
proporciona tres importantes beneficios: (1) Un marco en el que
determinar estrategias de optimización del tamaño de la
posición, (2) un alto nivel de confianza en la lógica del
sistema, y (3) una prueba para mantener discusiones para acercar las
expectativas riesgo/recompensa de los gestores de fondos y los
inversores.
La duración de la muestra histórica de datos para la
prueba es probablemente adecuada si al reducir la misma en un tercio o
más no tiene efectos importantes en los resultados.
Selección de Cartera
En los ciclos de mercado, los valores individuales muestran variaciones
amplias de comportamiento. Algunos suben 100 veces mientras otros
caen hasta valer el 1% de su valor máximo. Indicadores
como el Dow Jones Industrial Average, el Índice S&P 500, el
Nasdaq y el Russell, tienen variaciones amplias entre ellos, destacando
aún más la importancia de la selección de
cartera. Una cartera con los valores de mejor comportamiento
supera fácilmente otro con valores de peor comportamiento.
En este aspecto, los métodos para elegir la cartera contribuyen
críticamente al comportamiento general y la metodología
para elegir instrumentos adecuadamente forma parte de las pruebas de
simulación.
El número de instrumentos en la cartera también afecta al
desempeño. Un pequeño número de instrumentos
produce ocasionalmente un comportamiento volátil muy rentable
mientras que un número mayor de instrumentos genera retornos
menos volátiles y estables y también menores.
Fijación del Tamaño de la Posición (Position Sizing)
Algunas estrategias para fijar el tamaño de la posición
consideran el valor y otras el riesgo. Supongamos que un inversor
cuenta con un millón de dólares, pretende operar con 20
instrumentos y está dispuesto a arriesgar el 10% en cada uno de
ellos.
El método de fijación del tamaño de la
posición en base al valor divide la cuenta por 20 asignando
50.000 dólares a cada valor. Como los valores tienen
distintos precios, el número de acciones para cada valor
varía:
Fijación del Tamaño de la Posición en base al Valor
El dividir 50.000 dólares entre 50 dólares por acción da 1.000 acciones
La determinación del tamaño de la posición en base
al riesgo considera el riesgo de cada valor, donde el riesgo es el
precio de entrada menos el del stop o precio de salida fijado de
antemano en el momento de colocar la orden de entrada. Este
sistema divide todo el riesgo asumido, digamos el 10% o 100.000
dólares entre los 20 instrumentos, donde cada una de ellos
arriesga 5.000 dólares. Al dividir el riesgo asumido,
5.000 dólares por el riesgo por acción, obtenemos el
numero de acciones.
Fijación del Tamaño de la Posición en base al Riesgo
El dividir 5.000 dólares entre 5 dólares de riesgo por acción da 1.000 acciones
Nótese que como el riesgo por acción puede no ser
proporcional al precio por acción (compárese la
acción B y C), los dos métodos no tienen porque indicar
el mismo número de acciones. Para stops muy ceñidos
y para situaciones de aceptación de gran riesgo, el
número de acciones indicadas por el método basado en el
riesgo puede superar la capacidad de compra de la cuenta.
Factores Psicológicos
En la práctica, el factor psicológico más
importante es la habilidad de seguir el sistema. Para
conseguirlo, es importante (1) comprender en totalidad las reglas del
sistema, (2) saber como se comporta el sistema y (3) tener acuerdos
claros de apoyo entre todas las partes que faciliten seguir el sistema.
Por ejemplo, como he indicado anteriormente, los beneficios y las
pérdidas no se suceden con afable regularidad; aparecen,
normalmente como rachas. Cuando el equipo entero (el inversor y
el gestor) acepte esto como normal, es mucho más probable seguir
el sistema en los momentos de pérdidas extremas y también
de permanecer convenientemente correcto durante las buenas
rachas.
Adicionalmente, los seminarios, los grupos de apoyo y otras formas de
mantenimiento de la actitud pueden ayudar a mantener las relaciones por
el buen camino para toda la organización.
Gestión del Riesgo - Resumen
En general, una buena gestión del riesgo combina los siguientes
elementos:
- Reglas lo suficientemente claras para plasmarlas
en lenguaje de programación.
- Inclusión de la diversificación y
selección de instrumentos en el proceso de simulación.
- Simulación histórica y de
tensión para determinar la sensibilidad de los parámetros
del sistema y sus valores óptimos.
- Acuerdo por todas las partes sobre las
expectativas de volatilidad y rentabilidad.
- Mantenimiento de relaciones de apoyo entre los
inversores y los gestores.
- Por encima de todo, seguir el sistema.
- Ver la número 6, arriba.
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